RESEÑA N°3 BIBLIOGRÁFICA: «El Terremoto Silencioso» influencia del relevo generacional en la transformación del comportamiento electoral en Cataluña de Oriol Bartomeus
El autor del libro “El Terremoto Silencioso”, influencia del relevo generacional en la transformación del comportamiento electoral en Cataluña», Oriol Bartomeus, es un politólogo y profesor catalán reconocido por su trabajo en temas como la transición democrática, la generación millennials, las pensiones y la emancipación juvenil. A través de sus escritos, Bartomeus ofrece una visión profunda y reflexiva sobre la política española y catalana, proporcionando una perspectiva; una suerte de tendencia de cómo se configurará el voto en los próximos años en estos territorios. Situación que explica también en otro de sus libros: “El peso del tiempo. Relato del relevo generacional en España”.
En “El Terremoto Silencioso”, Bartomeus emplea la geología para ilustrar el cambio en el comportamiento electoral de Cataluña en los últimos 15 años. Al igual que un terremoto, que es un fenómeno que ocurre cuando se libera energía acumulada en la corteza terrestre, causando movimiento y vibraciones en la tierra, el autor sugiere que el cambio en el comportamiento electoral es un “terremoto”. Este “terremoto” es el resultado de un profundo relevo generacional que ha desplazado el eje generacional desde aquellos que vivieron la Guerra Civil y el franquismo, hacia los nacidos a partir de los años 60, después de la transición a la democracia.
Este relevo generacional – según Bartomeus- ha significado un cambio en el paradigma electoral. Los partidos tradicionales han perdido apoyo y han surgido nuevas formaciones y/o movimientos políticos, dando lugar a nuevos partidos. Este fenómeno ha llevado a la caída del bipartidismo.
Bartomeus sostiene que este recambio podría explicar también el incremento de la volatilidad en el comportamiento electoral, ya que las nuevas generaciones muestran una mayor predisposición a modificar su voto, siendo más proclives a transitar entre la línea de la abstención y la participación. Esos “fanáticos efímeros”, como los llamó el autor en una reciente entrevista, son fieles a sus convicciones pero esas convicciones pueden cambiar de un día para otro, además tienden a decidir su voto en un lapso menor de tiempo y en base a elementos de tipo coyuntural. Eso nos lleva a un escenario volátil; efímero. Un fenómeno que han apreciado otros autores como Subirats y Vallespín, quienes en su libro “España/Reset: Herramientas para un cambio de sistema”, respecto de la participación ciudadana y nuevos votantes, advierten que antes existía una adscripción tradicional a una clase de partido, pero en la actualidad, esto ha cambiado, ya que la proximidad se ha alterado y hay una gran volatilidad en las afinidades políticas, producto también de la crisis de representación, así como de la irrupción de las nuevas tecnologías, entre otros factores, tal como señala Bartomeus. La fluidez y lo efímero son conceptos que para el sociólogo Zygmunt Bauman nos sitúa en la modernidad líquida. Una metáfora donde la sociedad presenta continuos e irrecuperables cambios. Es quien, al igual que el profesor Bartomeus, ilustra cómo las estructuras sociales y los patrones de comportamiento ya no son sólidos y fijos, sino que están en constante cambio. Lo que crea un estado de incertidumbre, en este caso, para los políticos y los partidos, que no alcanzan a seguir el ritmo de la participación política y parecen cada vez más atravesando un campo de pruebas en su anhelo para identificar al electorado. (Subirats & Vallespín, 2015, p.56-70). Esa disolución del sentido de pertenencia, es lo que intenta explicar a través de la evolución del comportamiento electoral Bartomeus, gracias al cambio generacional de los españoles, en particular, de los catalanes.
El libro se divide en cinco capítulos, en que el autor parte despejando dudas sobre el concepto de generación y su irrupción ya con fuerza en el Siglo XIX, confrontando autores de distintas corrientes (positivista y romántica), Mannheim por un lado y Mentré y Ortega y Gasset por otro; así como explica la “ley de las generaciones”, los tipos de generaciones, sus duraciones, y lo problemático que significa definirlas (el sucesivo reemplazo generacional, la cuestión de la pertenencia, su ritmo en función de la clase, la adscripción política entre otras).
El autor cita a otros investigadores, como Marías que identifica al menos seis dificultades para abordar las generaciones desde el punto de vista científico, muchas de las cuales se desprenden de la teoría de Ortega y Gasset. Lo relevante del estudio de Bartomeus es que logra desenmarañar el término “generación” con todos sus alcances, especialmente, cuando resuelve que es imposible determinar la duración de cada una de las generaciones, que eso podría llevarnos un ejercicio estéril, porque la sucesión de éstas depende de muchos elementos como el cambio histórico que propicie la aparición de una nueva generación, lo que tampoco suele ser fácil. El corte entre una generación y otra, por tanto, suele ser arbitrario.
Bartomeus realiza un detallado análisis sobre las transformaciones del comportamiento electoral específicamente en Cataluña; los cambios en el territorio; en el esquema de competencia y cómo éstos cambios se han consolidado en el tiempo.
En todo este repaso, incorpora cifras censales y del Instituto de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Barcelona (ICPS) para explicar qué de cierto hay en que los cambios en el escenario electoral se desprenden de la aparición de un nuevo “contingente” de electores. Un nuevo “contingente” que parte de un sedimento dejado por otra generación (otra vez el uso de la metáfora de la geología), y que se va acumulando encima de otras, lo que alimenta la cadena generacional. En todo el análisis contrapone las visiones de las antiguas y las nuevas generaciones, para determinar las variaciones en el comportamiento. En el caso del interés en la política, y discusión sobre la política, por ejemplo, llega a la conclusión que los miembros de la generación de la Guerra Civil de la posguerra son los que marcan los mínimos y los máximos de interés por la política en coyunturas “ordinarias”, mientras que las dos generaciones más jóvenes se sitúan en un punto medio, pero que -frente a coyunturas “extraordinarias”, el interés hacia la política crece, hasta superar la generación de la posguerra, mostrando elasticidad si las comparamos con generaciones más antiguas.
Un elemento diferenciador entre las generaciones es el catalán como lengua vehicular. Respecto de la valoración de las instituciones, cabe destacar que el autor determinó que las únicas instituciones que siguen una lógica generacional según la pertenencia generacional son la Iglesia Católica, los Mossos d ‘Esquadra, las fuerzas de orden y los sindicatos. Las tres primeras con una tendencia a la baja, y mejor valoradas por generaciones viejas, mientras que la última presenta mejores resultados en las generaciones más nuevas. Simpatía y proximidad hacia un partido político son otras dos variables analizadas por el autor, así como también aquel partido que refleje mejor los intereses del elector.
Bartomeus concluye que no estamos frente a un intermedio entre etapas de estabilidad, sino que ante una nueva fase; estable, cuyo rasgo fundamental es precisamente la volatilidad, porque es mayoritaria la generación que rompe con los códigos del comportamiento electoral de sus mayores. Este cambio afecta a toda España, aunque en Cataluña se materializa de manera diferente debido a las singularidades de su mapa político.
Cataluña es el hogar de cuatro generaciones distintas, que son el reflejo de tres momentos históricos: la Guerra Civil (1939), el cambio económico que supusieron los Planes de Desarrollo de finales de los años ‘50 (para aquellos nacidos entre los años ‘40 y ‘60, además de la generación posguerra nacida entre los ‘60 y ‘75) y la transición a la democracia.
Finalmente, aunque Bartomeus logra identificar ciertos patrones, como la conducta de voto volátil de los electores más jóvenes y el creciente factor de abstención, que parece no mostrar signos de estabilización a medida que pasan los años; en contraposición al elector de mayor edad, que tiende a ser leal y estable, resulta difícil establecer un patrón previsible de comportamiento electoral.
La investigación de Bartomeus proporciona una visión valiosa de la evolución del comportamiento electoral en España, aunque también destaca la complejidad y la incertidumbre inherentes a este campo de estudio.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Munárriz. A (2020) “Oriol Bartomeus: «La volatilidad está aquí para quedarse». Recuperado el 4 de febrero 2024. ttps://www.infolibre.es/politica/oriol-bartomeus-volatilidad-quedarse_1_1179837.html
Subirats, J., & Vallespín, F. (2015). España/Reset: Herramientas para un cambio de un sistema. Barcelona: Editorial Barcelona.
Bauman, Z. (2003). Modernidad líquida. Fondo de Cultura Económica.


